Total de Entradas

miércoles, 5 de agosto de 2015

UN PSICÓLOGO PARA MI PSICÓLOGA pagina 34

Un Psicólogo Para mi Psicóloga

No es tarea fácil conseguir una psicóloga a tu medida.
Yo tuve una durante tres años.
Todo parecía ir bien, me sentía cómodo, presentía que me ayudaba.
Ella contaba con la experiencia de haberme visto pasar por varios brotes psicóticos en ese tiempo.
Pero llego una noche que estaba solo, (en ese tiempo todavía me lo permitían), y me sobrevino una crisis.
Es a ella a la única persona que le di una señal, le mande un mensaje de texto, bien claro por cierto.
El instinto de supervivencia es muy fuerte y casi siempre de alguna manera se pide ayuda.
Me contesto con otro mensaje, diciéndome que escribiera en un papelito lo que sentía,
Que en la terapia del miércoles lo charlaríamos.
Mensaje que yo no recuerdo haberlo leído.
Los leyó mi hijo dos días después, el que yo envié y la contestación de ella.
Aclaro que siempre tuve los números telefónicos de mis psicólogas, con la indicación de llamar a cualquier hora si lo necesito, esto a causa de mi enfermedad con tendencia al suicidio, por si las dudas digamos.
Pero nunca llame a ninguna, solo en esta ocasión mande un mensaje.
El asunto fue que no hubo miércoles de terapia.
Hubo en su lugar dos meses de internación.
Después de esto, a pesar de la bronca de tu familia, no tenes fuerzas ni ganas de hablar de mala praxis.
Hasta te cuesta cambiar de profesional.
Por suerte tuve una muy buena psiquiatra, ayudo a que esto no sea una carga muy pesada para el momento, suplanto a la psicóloga viéndome ella una vez a la semana hasta que consiguiera otra que me sirviera.
El primer intento que hice fue un fracaso, si bien mi diagnóstico es preciso, F 31.4 F 60.9, tiene nombre de  meteorito mi diagnóstico, ¿No?
Bueno al comenzar con la nueva mi tratamiento, la primera vez no me gusto.
La segunda seguía el mismo camino y ni ganas me daba de hablarle.
En la tercera comprobé que me trataba como a un posmoderno, que va a terapia porque su gato no quiere hacer pis en las piedritas.
A esa altura es hora de cambiar de profesional, no queda remedio.
Salvo que quieras terminar más loco que ella, o aun peor, igual de pelotudo.
Así es la cosa amigo, es cuestión de probar y probar, hasta que si, por fin encontras quien te pueda ayudar.
Lo notas enseguida, te sentís cómodo, a esta altura ya sabes mucho de la enfermedad y te das cuenta si ella lo sabe, en cada charla notas que algo avanzaste.
Sin la ayuda profesional por más que se bombee, el agua no llega al tanque.
Sé que cuando se está mal son difíciles los cambios.
Pero créeme, como en cualquier enfermedad, es imprescindible encontrar el medico que pegue en el clavo.
Según el caso de tu padecimiento este puede curarte, o en caso de no tener cura al menos lograr una mejor calidad de vida.
Si a un mal cirujano se lo llama carnicero. ¿Cómo se llamaría a una mala psicóloga?
No puedo ser yo quien elija el nombre, ya que estaría inhabilitado por ser parte involucrada.
Queda el caso a la psiquiatría para que designe el apodo que corresponda.
"Con mucho cariño, a todas las otras psicólogas y psiquiatras que tuve y tengo, que por cierto, aunque no puedan curarme, me ayudaron un montón".




No hay comentarios.:

Publicar un comentario